Neurorehabilitación

Psicologia

NEUROREHABILITACIÓN

La Neurorehabilitación es un tratamiento dirigido a la recuperación del sistema nervioso central tras un Daño Cerebral Adquirido.

Para su mayor efectividad es necesario abordarlo desde un equipo multidisciplinar, además es necesario que el tratamiento sea intensivo (lo que implica acudir varios días a la semana durante un periodo de tiempo) e individualizado (centrado en las características del paciente y su sintomatología).

La eficacia del tratamiento depende de una serie de factores: reserva cognitiva, tipo de lesión y tiempo transcurrido desde las mismas, intensidad del tratamiento.

Para realizar una buena intervención es necesario realizar una valoración previa de las especialidades pertinentes y en función de los resultados realizar un programa adaptado a las necesidades del paciente.

PROFESIONALES

Menteágil es un centro especializado en neurorehabilitación y contamos con un equipo de profesionales cualificado y especializado:

  • Neuropsicólogos: Se ocupa de la valoración, rehabilitación y seguimiento de las alteraciones cognitivas conductuales y emocionales que surgen después de la lesión del Sistema Nervioso Central.
  • Logopedas: Incluye los diferentes trastornos de comunicación encargándose de su valoración e intervención.
  • Fisioterapeutas: Su labor se centra en la valoración y rehabilitación física.
  • Psicólogos Sanitarios: Especialidad que interviene tanto de manera individual como familiar. Tras un daño cerebral es frecuente que tanto los pacientes como sus familiares necesiten asistencia para aceptar la nueva situación.
  • Trabajador Social: Asesoramiento, tramitación y seguimiento de ayudas, subvenciones, recursos…

¿Cómo realizamos la intervención en Neurorehabilitación en menteágil?

1. Entrevista Inicial gratuita

Se recoge la historia clínica de paciente, las necesidades que presenta tanto él como los familiares y se realiza una selección de pruebas breve para contar con una primera aproximación.

2. Valoración

Para realizar un programa de intervención adaptado a las características del paciente es necesario realizar una valoración exhaustiva previa. De manera general se cumplimentará durante las primeras sesiones, aunque a petición de la familia puede realizarse con antelación.

3. Entrega del programa de intervención

En función de los resultados de la valoración, las características del paciente y las necesidades transmitidas tanto por la persona afectada como por sus familiares se elaborará un programa de intervención individualizado.

4. Tratamiento

El tratamiento del ictus o del traumatismo será:

  • Intensivo e individualizado
  • La periocidad y duración del mismo será diferente según la sintomatología del paciente, el tipo de lesión y la casuística particular de cada familia. No obstante el equipo siempre aconsejará lo óptimo.
  • La terapia podrá combinar sesiones individuales y grupales (reducidos) si se considera que es necesario para el tratamiento del paciente
  • El material utilizado para las terapias será muy variado, desde métodos tradicionales a nuevas tecnologías en neurorehabilitación.
  • Los profesionales de menteágil se podrán desplazar para realizar las terapias al domicilio del paciente o donde fuese necesario (hospitales, residencias…)

5. Seguimiento

De manera periódica cada tres meses se emitirá un informe cualitativo sobre el curso de tratamiento. Así mismo, de manera general se volverá a evaluar minuciosamente al paciente a los 6 meses de la intervención, no obstante esta fecha es una cifra aproximada pudiendo variar si el profesional lo considera oportuno.

DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

El Daño Cerebral Adquirido (DCA) incluye a un grupo de patologías que se caracterizan por producir un daño a nivel cerebral en algún momento de la vida habiendo nacido con un cerebro sano.

Entre ellas se encuentran: traumatismo craneoencefálico, ictus, infecciones en el sistema nervioso central, encefalopatía anóxica, tumores cerebrales, enfermedades autoinmunes del sistema nervioso central, etc.

Estas patologías pueden causar diversa sintomatología: alteraciones cognitivas (problemas de memoria, atención, lenguaje, planificación, etc.), alteraciones físicas (problemas de movilidad, rigidez…), así como emocionales y conductuales (depresión, labilidad afectiva, desinhibición, impulsividad, apatía, abulia, etc.).

Por este motivo es necesario que frecuentemente los pacientes sean abordados por un centro de neurorehabilitación especializado y formado por un equipo multidisciplinar de profesionales donde se atienda de manera efectiva e integral toda esta sintomatología tan diversa.

ICTUS

¿Qué es un ictus?

El ICTUS es la principal causa de Daño Cerebral Adquirido (DCA). Es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. También es conocido como Accidente Cerebro Vascular (ACV).

Se produce por la interrupción del flujo sanguíneo en alguna zona del cerebro, que provoca la pérdida de alguna capacidad asociada a esa zona del cerebro. Es equivalente a un infarto de corazón pero en el cerebro.

Se distinguen dos tipos de ICTUS:

  • Los Isquémicos: producidos por la obstrucción de vasos sanguíneos, que impiden el riego en una parte del cerebro.
  • Los Hemorrágicos: causados por la rotura de ramas arteriales y la consiguiente hemorragia cerebral. Se producen con menor frecuencia pero tienen una tasa de mortalidad mayor.

Causas de un Ictus

Muchos de los factores que pueden aumentar las posibilidades de padecer riesgo no se pueden controlar (la edad, la historia clínica familiar, la raza o el sexo). Sin embargo, la mayor parte de los factores que aumentan el riesgo pueden ser cambiados, tratados o modificados.

  • Haber sufrido un ictus recientemente.
  • Tener la presión sanguínea elevada (hipertensión arterial).
  • Padecer diabetes mellitus.
  • Sufrir aterosclerosis.
  • Presentar una enfermedad cardiaca.
  • Consumir alcohol, ciertos tipos de drogas o fumar.

Primeros síntomas del ICTUS

Los síntomas pueden ser variados y dependen de la zona del cerebro en la que se manifiesten. Debes ponerte en alerta cuando:

  • Pierdas de forma total o parcial la visión o tengas visión borrosa.
  • Tengas dolor de cabeza muy intenso y con un comienzo brusco y diferente al habitual.
  • Adormecimiento o debilidad repentina en la cara, el brazo o una pierna, especialmente en uno de los lados del cuerpo.
  • Tengas confusión repentina, dificultad para hablar o para entender.
  • Notes dificultad para andar, mareo, pérdida de equilibrio o coordinación.

¿Qué hacer en caso de ICTUS?

Activa el Código Ictus. Llama inmediatamente a Urgencias (el número de teléfono es el 112) y describe los síntomas. Si el profesional sanitario con el que hablas considera que hay riesgo de accidente cerebrovascular activará el Código Ictus, un sistema de alerta interno que permite avisar en el acto al hospital de lo que está pasando. Así el enfermo podrá ser trasladado a una unidad especializada en ictus y el neurólogo lo atenderá en un tiempo récord, lo que es clave para su supervivencia.

Recuerda: "La rapidez lo es todo". Si el ictus no se coge a tiempo puede ser fatal o provocar daños que dejen secuelas graves, como parálisis, trastornos en el habla, déficits cognitivos... Pero si se actúa rápido se pueden evitar por completo o en gran medida.

En ocasiones se debe recurrir a la cirugía para eliminar el coágulo que bloquea las arterias del cerebro.

Cuando el ictus ya haya pasado, el tratamiento depende de las incapacidades que le hayan quedado al paciente.